• Natalia Bruschi

La autovaloración: nuestro regalo


Artículo de mi Columna en "Un hilo invisible"


Te presento hoy a Natalia Bruschi, ella es Coach y tiene ese don virginiano de mirar con lujo de detalles cada pequeño aspecto de la vida para encontrar el engranaje que está ahí funcionando de manera disonante.


Así que ella afina tu sintonia encontrando el punto justo para que tu melodía vuelva a sonar con toda armonía.

Ella se suma al staff de almas que colaboran en el Hilo… y para mi es un honor recibirla y bienvenirla. (yo no soy virgo así que me invento palabras).


Que disfrutes su experiencia… y abajo te deja un ejercicio!



Hace unos meses, descubrí que había algo que no estaba funcionando.


Como la mayoría de las veces, me di cuenta al ver que no estaba logrando eso que tanto deseaba.Yo sabía que no era algo externo sino algo interno mío, muy mío, lo que estaba haciendo que siguiera en el mismo lugar.


El tema es que no sabía, no podía ver que era lo que me “sucedía” y lo que decidí hacer es seguir buscando.Un día me topé con esa respuesta y lo que descubrí fue “que no me estaba valorando”, “no me estaba reconociendo”, no lograba ver el valor de mis acciones ni ver que es lo que me hace valiosa.


Claro está, o no, que al verlo me sentí mal y frustrada, ya que pensé que ese tema ya estaba “superado” y ver que no era así no me gustó, pero decidí enfrentarlo.


Lo primero que hice cuando lo “descubrí” es buscar la definición de “valoración” y esto fue lo que encontré


Cualidad o conjunto de cualidades por las que una persona o cosa es apreciada o bien considerada


Vi que no es el otro el que no me veía valiosa, es más podríamos decir que escucho a las demás personas diciendo que cualidades ven en mí y sentir su aprecio. El tema era que yo, no estaba siendo permeable ante eso que escuchaba y lo que me estaba diciendo, una y otra vez, es “no puedo” “no soy buena” “no es el camino”


También me venía a la mente personas que se la “creen” y yo decía no me gusta ser así. Ahí entendí que existe un equilibrio, que no siempre tiene que ser negro o blanco, sino que podemos ver grises y que éste se forma de esos dos colores.


Ese fue el primer paso para poder mirar “mi valor”, eso que me hace valiosa y entendí que no por eso “lo se todo” o “soy la mejor”, sino que me muestra esas cualidades que me hacen única.


Así como yo, cada persona tiene cualidades que las hacen únicas, a mi me gusta llamarle “dones” o “regalos” que nos dan al venir a este mundo y que muchas veces los dejamos ahí sin abrirlos.

A veces por miedo, por vergüenza, por egoísmo, sea por lo que sea, quedan ahí y el mundo se pierde de eso que tenemos para darle, para regarle, eso tan maravilloso que vive adentro nuestro.

Y no solo el mundo se pierde de ver ese brillo sino nosotros al no querer verlo, no dejarlo salir, lo guardamos bien adentro, nos olvidamos de que está y decidimos no brillar, no vibrar alto.


Siempre hay algo que nos impide buscarlo, encontrarlo, mirarlo y compartirlo. Sea lo que sea, te invito a no juzgarlo, déjalo que pase, que aparezcan esas emociones, es tuyo muy tuyo, es quien sos y está “bien” que quieras protegerlo, te entiendo.


Lo que quiero que te lleves de este post es que cuando lo compartís “se expande”, y nadie va a poder hacerle mal ni quitártelo porque es tuyo, es tu regalo, el mundo y vos se merecen verlo, conocerlo, disfrutarlo, apreciarlo y valolarlo.


¿Que te hace valios@? ¿Cuál es tu regalo? ¿Te animas a abrirlo?


Ejercicio


Tomate un momento para reflexionar, buscá un lugar tranquilo que nadie te moleste, pone tu cuerpo cómodo y cerrá tus ojos.


Imaginá que vas por un lugar que te gusta mucho, puede ser un parque, el mar, un río.

De repente aparecen dos caminos, a lo lejos, en uno de los caminos ves un cartel que dice “busca tu regalo por aquí” y decidís ir por ahí.


Caminas y vas viendo todo, que clima hace, si hay plantas, animales. Llenate de todo lo que vas viendo, sintiendo y pensá “este era el camino que estaba buscando, al fín lo encontré”

Ves a lo lejos una cabaña, decidís acércate y entrar.

Al abrir la puerta hay un nene, ¡¡sos vos!! mírate, sentite y abrázate, hace mucho que no se ven.


Mirás y ves que en las manos tiene un paquete, extendés las manos y lo agarrás. Te sentás y empezas a abrirlo, tiene muchas capaz de papel, está bien guardado.


De repente llegas a un cofre, decidís abrirlo y te encontrás con tu REGALO!

¿Cómo te sentís al verlo? ¿Qué textura tiene? ¿Qué color? ¿Qué perfume?


Sentilo es tuyo y siempre estuvo ahí, te estás reencontrando.

Miralo bien y pregúntate

¿Qué es?


Al terminar respira profundo tres veces y volvé a abrir los ojos.


¡Agradécete por haberte animado y elegido volver a encontrarte con tu regalo!

Te dejo un abrazo virtual y te deseo de corazón que te reencuentres con tu belleza.



Gracias por leerme!

Natalia Bruschi

Coach Profesional


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Buenos Aires, Argentina

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